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Solidaridad | Persona Ejemplar
"No duermo en paz si hay gente con
hambre"
Desde 2000, Sofía Sarasti dirige el Banco de Alimentos, de
Cali.
A diario
se reparte entre los más pobres 8 toneladas de comida.
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| Sofía Elena Sarasti Jaramillo, de Cali. |
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| Colprensa, Cali | Sofía Elena Sarasti
dirige desde 2000 el Banco de Alimentos de la Fundación
Arquidiocesana de Cali, en uno de los momentos mas difíciles
de la ciudad. Ha logrando que empresas y personas se unan por
los más pobres. |
| La Frase |
| "En los últimos años
hay un resurgimiento del tema de la solidaridad en el país.
Pero falta mucho por hacer mientras tanta gente está
sufriendo la miseria". |
Por
Elizabeth
Yarce
Enviada especial Cali
Cali estaba triste luego de que uno de sus hombres más queridos
fue asesinado el 19 de marzo de 2002: monseñor Isaías
Duarte Cancino. Pero eso no impidió que en medio del desánimo
una mujer se pusiera los pantalones para animar a los demás
a continuar con la tarea que años atrás había
emprendido la Iglesia en esa ciudad: el Banco de Alimentos.
Sofía Elena Sarasti Jaramillo, de 60 años, madre de
tres hijos y con tres nietos, decidió continuar con la tarea
en la que tanto empeño había puesto Duarte Cancino y
a la que ella se había vinculado desde 2000.
Hoy, logra que a diario ocho toneladas de alimentos sean repartidas
entre las personas que más lo necesitan en Cali.
"Siempre quise estudiar Medicina pero tuve mucha oposición
en mi casa por ser la menor de cuatro hermanos. Soñaba hacer
algo para ayudar a la gente. Al fin conseguí estudiar Sicología
pero me casé y me dediqué de lleno a mi familia. Así
que esa meta de ayudar quedó en un segundo plano. Incluso montamos
una empresa familiar y me dediqué de lleno a esa tarea durante
10 años. Pero desde finales de los 90, ya con los hijos grandes,
me día a la búsqueda de cómo mejorar mi vida
ayudando a los demás y ahí me enteré de la existencia
del Banco de Alimentos, hablé con Monseñor y él
me respaldó", explica Sarasti.
El Banco de Alimentos de Cali arrancó en una bodega pequeña,
prestada y con un capital de siete millones de pesos. Ahora, está
en un espacio más amplio donde 30 trabajadores separan cuidadosamente
los alimentos que empresas y particulares piden que les sean recogidos
o los envían.
"Todos sabemos que hay cosas que nos sobran pero le faltan a
otros. En eso consiste nuestra tarea. Yo no duermo en paz si hay gente
con hambre. Y en cierta forma le estamos devolviendo la esperanza
a mucha gente que pensó que ese día no tendría
qué comer", comenta Sarasti.
Los alimentos son llevados a 167 entidades que se encargan de repartirlos.
"En esta tarea de la solidaridad me he dado cuenta que hay algo
contra lo que hay que luchar y es la desconfianza. Muchos creen que
lo que donan no le va a llegar a los que realmente lo necesitan. Por
eso, supervisamos cada cosa para que se recupere esa fe de que hay
gente buena que solamente quiere ayudar".
En promedio, son 50.000 personas las que se benefician del Banco de
Alimentos y muchos ni siquiera saben que esa lechuga, tarro de leche,
café o chocolate que le sobró está haciendo feliz
a alguna persona. "Esto es un trabajo de todos y, por fortuna,
se ha logrado movilizar muchos corazones. Porque es duro ver cómo
la gente bota las cosas que le sobran sin antes pensar que alguien
más lo requiere. Pero hay un problema: muchos piensan que ser
solidarios es desprenderse solo de lo que no sirve. La realidad es
otra. Ayudar a los demás es desprendernos de una pequeña
partecita y entregarla de corazón", dice Sofía
quien pasa más de 10 horas del día metida en la bodega
del Banco de Alimentos.
En esa tarea la ha acompañado su amiga Elvira Guerrero con
quien coordina a diario que más personas se vinculen a la campaña.
"Muchos quizá desconocen el daño que hacen entregando
limosna en los semáforos. Lo que estamos buscando es que predomine
la dignidad sobre la lástima. Más bien eso que le sobra
canalícelo a través de personas que le den buen destino
a esas ayudas".
Sofía tiene como meta cero estómagos vacíos en
Valle. "Es difícil", dice. "Pero si no se hace
algo habrá muertos de hambre", comenta quien le apostó
a ser un canal para que coman los más pobres.
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